¿Quién soy?


¿Quién soy? Esa es una pregunta que me viene persiguiendo desde hace mucho tiempo, ¿quién soy? ¿Por qué es tan difícil de responder? Si es que soy yo y debería conocerme. Pero es eso, no siempre se hace lo que se debería hacer. Pensé en hacerme algunas preguntas y realmente me di cuenta que no se mucho de mi así que empecé a fijarme en mi entorno, en el entorno que realmente me tiene en cuenta y yo tengo en cuenta. Soy alegría y tristeza, soy paz, tranquilidad con un toque de destrozo total; soy una enfermedad que quiere sanar, pero al mismo tiempo quiere seguir estando sin sanar. Para muchos soy la persona que les alegra el día contándoles día a día mis ocurrencias y las cosas que me suelen pasar. Para muchos soy esa persona que tiene una paz infinita porque, aunque le pasen mil cosas siempre sabe sonreír y ver una manera divertida de ver las cosas. Para mí soy esa persona que quiere ver feliz a los demás porque sabe que no quiere que el resto sufra lo que yo sufrí. Soy una persona que siempre ha buscado su tranquilidad, sin embargo, la ha buscado en los lugares donde hay caos total. Soy una mescla de dulzura y dolor. Soy una persona dulce que unas cuantas palabras de aliento te hará sentir mejor y te hará darte de cuenta de lo grandioso que puedes llegar a ser, soy una persona que con esa dulzura tiene un toque de dolor que cuando se trata de reconfortarme a mí misma me trato con odio y sin amor. Soy una mezcla de aromas distintos, aromas que pueden hacer que te enamores de mi fácilmente y caigas totalmente rendido a mis pies porque sabes que no encontraras a nadie como yo, pero también tengo mi aroma de odio, ya que podrás llegar a odiar cada ser de mí si es que en verdad me lo propongo. ¿Por qué las personas que me rodean me aman tanto? Porqué yo les di todo de mí, les doy todo ese amor que tengo para dar y se los entrego con tal de darles felicidad. Todo mi aroma de amor se los entrego para que ellos tengan amor para dar y un poco de más para que tengan para ellos mismos. Entonces, ¿cuál es la diferencia entre ellos y yo? Yo no me doy nada de la alegría, paz y amor que yo le doy a los demás. Muchos me dicen que tengo una esencia que da tranquilidad y encamina a las personas por buenos caminos, las hace personas correctas y que con tan solo conocerme pueden llegar a mejorar y ser mejores personas. Sin embargo, yo soy esa persona que sigue esperando encontrar su camino para poder mejorar.

Ahí entra él. Él es el sol en mi universo negro. Él es el mar en mi universo desierto. Él sabe llenarme de tanto amor que me hace creer en mí y me hace pensar en que es lo que en verdad necesito. Pedirle que nunca se aparte de mí sería muy egoísta, hacer que quiera quedarse conmigo sería lo correcto. Lo gracioso en todo esto es que él quiere quedarse conmigo y yo ni si quiera intente seducirlo a mí. Pero, mientras él me conoce a la perfección yo aun aprendo de mí. Entonces sigamos con el quien soy yo.

¿Qué me gusta? Me gusta bailar, me gusta cantar, me gusta escribir, me gusta plasmar mis ideas en una hoja y poder escribir y decir todo lo que siento y alguna vez sentí. Me gusta vivir. Me gusta vivir porque de esa manera tengo más cosas que contar, tengo más maneras de cómo hacer reír a las personas y de cómo enamorar a quien amo. Me gusta disfrutar de la vida, como ir a ver una buena obra de teatro y poder disfrutar y llegar a sentir lo que los actores sienten durante la obra. Me gusta escuchar una canción y perderme en la melodía que tiene que puede llegar a hacerme volar o ir a otro universo en donde solo estoy yo y esa canción volando sin pensar, sin sentir, solo escuchando y disfrutando de una canción. Me gusta estar en mi vida loca, donde me pasan a diario cosas raras para poder al final contarlas con un toque de alegría para poder asombrar a los demás y que me digan “tu vida me da motivos para reír”. Me gusta disfrutar de un abrazo, un abrazo fuerte y bien dado que al final llega a quitarme todo el dolor que tengo dentro y que pueda estar cargando. Me gusta sentir sus besos, sus besos que roban parte de mi alma. Cada vez que sus labios tocan mi boca parte de mí se va volando y llega a él, como si enviaras un correo y llegara justo en el preciso momento donde él lo quiere y cuando él lo quiere, porque al final él es el dueño de tu corazón ya que te conquisto. Me gusta poder escribir y hacer que la gente sienta lo que siento mientras escribo. Me encanta que la gente me lea y se sienta identificada, pero más que todo, me encanta ayudar a las personas cuando escribo y llego a explayarme tan bien que dicen “wow, soy yo”.

¿Qué no soy? No soy una enfermedad. No soy eso que todos me dijeron por tanto tiempo y yo de tonta creí. No soy una persona tonta, soy una persona que en verdad tiene conocimiento de varias cosas y puede hablarte de varios temas sin ningún problema ya que puede sacar sus propias conclusiones y puede llegar a cautivarte con su manera de pensar. No soy solo dolor, tengo también alegría en mi corazón. No soy solo pena, pues si lo fuera no haría feliz a tantas personas. No soy solo un payaso, también tengo corazón y puedo llegar a hacer llorar a las personas con tan solo decirle sus verdades, pero decirle sus verdades para que se den cuenta que no son tan malos como ellos creen.

En conclusión, soy quien la luz en la vida de muchas personas, soy quien les da esa tranquilidad que muchos buscan, soy esa luz al final del túnel que muchas personas esperan ver y cuando lo ven solo te miran y te agradecen. No soy un libro de auto ayuda, solo soy una persona que te cuenta sus experiencias y su vida intentando hacer que te des cuenta que no estás solo en este mundo y que muchas veces alguien que no te conoce haría de todo con tal de que tu estés bien.

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